Aquella diáfana realidad esperanzada y traicionera es la que ahora me
provoca esta caída lenta, desgarradora e inevitable. Como en las mejores
partidas de ajedrez, que vas comiéndote pieza a pieza hasta dejar al
Rey completamente solo, sin dama, alfil o caballo tras el cual
refugiarse. Yo, ni mucho menos me hallo sin apoyo , ni tan siquiera mis
emociones se sienten solas, y lo agradezco. Mas mi corazón es ahora un
hueco caparazón, una cáscara de nuez vacía flotando hacia el infinito
sin fuerzas, arrastrada por la marea de recuerdos que gotean sobre mis
días cubriéndolos de una fina lluvia espesa que aplasta mi piel áspera,
seca. Todo se ha vuelto gris y pintada sobre barrotes mi mirada se ha
vuelto febril. Mi alma pálida. Mi canto mudo, aún en la soledad del
pensamiento.
La
vitalidad en su máximo exponente eres tu, la semilla q crece fuerte y
enérgicamente, la encarnación de la verdadera concepción de cuerpo y
alma, la sonrisa pícara y el sueño perfecto por seguir, la q danza
expresando lo q siento, la que tuerce cualquier
conservación q exprime hasta el último la valoración de una idea
también eres tu. No soy se expresar lo q pienso y menos tratando q quede
bonito, quizás sea parte de ese apoyo pero eso q dices sin fuerzas, no
eres tu. Anda, sonríe y lee, q esa eres tu ^^
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